Evita ser agresivo en tus comentarios y forma de actuar.
Mala presentación personal.
Llegar tarde a la entrevista (ni mucho tiempo antes).
Falta de preparación de la entrevista.
Falta de colaboración con el entrevistador (negarse a responder
algunas preguntas).
Falta de cortesía, tacto, de “saber estar”.
Falta de control emocional (temblor en la voz, tartamudeo, agitarse,
frotarse las manos, vueltas al anillo o alianza, tocarse continuamente
la cara, pestañear frecuentemente, tics diversos...).
Motivación poco clara hacia el puesto. falta de entusiasmo.