No utilices un "lenguaje
pedante" a la hora de redactar tu C.V.
Los curricula los podemos dividir:
Por el tipo de redacción,
por su adecuación a los requerimientos del puesto,
y por su agrupación de sus datos.
Nosotros, vamos a centrarnos en los curricula que tienen como criterio
la forma como se presentan sus datos. Podemos diferenciar dos tipos de
curricula:
Cronológico: Se pone énfasis en el factor tiempo, se
muestran los acontecimientos de forma ordenada, bien de forma natural
(lo más antiguo al principio) o como lo hacen en los países
anglosajones (orden inverso, lo más reciente en primer lugar).
La ventaja de este tipo de currículo vital, es que da una idea
exacta del recorrido vital del candidato.
Funcional: Este tipo de currículo suele prescindir de fechas,
agrupando las experiencias en grandes capítulos. Las ventajas
de este tipo es que se pone énfasis sobre las habilidades necesarias
para desempeñar un puesto de trabajo determinado (“camufla”
los periodos en blanco).
Como consejo general, diremos que si has acabado recientemente tus estudios
y/o luchas por un primer empleo, te interesa redactar tu C.V. de forma
cronológica. Antecediendo la formación a la experiencia.
La explicación es lógica, los diplomas y estudios impresionan
más que las realizaciones personales en el ámbito de la
empresa. Esto comprende desde la titulación conseguida, cursillos
estudiados e incluso las asignaturas con buenas notas, siempre éstas
tengan que ver con el puesto de trabajo que optas.